jueves, julio 30, 2009

La ventana esta abierta


La ventana esta abierta, la vista es perfecta: el mar con un atardecer azul cayendo sobre sus hombros, se ve tan tranquilo. Desearía que esta paz se quedara por siempre conmigo, incluso en esas noches de pánico en mi habitación.
Miro descuidadamente por la ventana y no puedo evitar imaginar tus palabras, se exactamente lo que dirías en este momento, y es perturbador saber que jamas escuchare otro sonido huyendo de tu boca.
La sensacion de vacío se apodera de mi, quiero correr y mis piernas no responden, es como si no pudiera escapar de ti. Estas aquí ahora, siento tu parecencia aunque no t veo, sé que quieres pronunciar mi nombre...
Recuerdo esas miradas en silencio, hermosas pupilas en color miel, ahora perdidas en el tiempo.
Ojos cerrados que no pretenden volver a ver.
Debo aprender a dejar ir, es una lastima pero así debe ser. ¿Cómo volver al pasado? ¿Cómo hacer que tu corazón vuelva a latir?
Estoy muriendo, todo es acerca de ti, desde esa sonrisa infantil en la calle hasta la cortina de la ventana que se mueve con esa tranquilidad que desearía poseer ahora mismo.

Condimentos

La expresión de una mente dañada que se aprovecha de ese talento innato que cayó en sus manos, es pretencioso, si, pero para que negar la verdad. No estamos ciegos.
Aunque deberíamos estarlo.
¿Vivir una vida sin sal o ser condimentado?
Aveces es mejor solo cerrar los ojos y ser el pan sin sal, no se que mas se puede esperar de alguien que teme sobresalir; no, espera, estoy diciendo tonterías.
Si tuviera que elegir escogería la pimienta como condimento de mi vida, es negra y tiene un sabor especial, entre picante y amargo... y si le agregas mucha pimienta a la comida puede resultar molesta, o muy agradable.
Es como todas las cosas, los excesos fastidian y se disfrutan como ninguna otra cosa, es cuestión de mirar los dos lados de la moneda, o en este caso, de encontrarle los sabores a los condimentos.
También me agrada la canela en polvo, con una cucharada consigues ese toque mágico que hace a la gente reír.
Me gusta usar condimentos en la ensalada, en los postres, en los guisados...practicamente en todo.
Incluso en mi cabello... De acuerdo, eso es mentira, pero seria divertido usar un sombrero de sal adornado con paprika... ¿no lo crees?
Es cuestión de saber lo que haces, conocer esos pequeños secretos de cocina y observar la cocción sin olvidar sazonar y participar de esa mesa servida ante ti que nunca te has atrevido a tocar.
uhm, tengo hambre.