sábado, marzo 27, 2010

Leeme a Rulfo.


-Buenas noches, jovencita.
Su voz era maravillosamente grave, fuerte. Él estaba seguro de lo que hacía.

Tenía miedo de lo que seguia.
No pude evitar sentirme incómoda frente a él, frente a esos ojos verdes con aspecto cansado. Ese hombre sería el ideal sino tuviera la edad para ser mi abuelo.

-Buenas noches, Don Leo.
Debo admitir que me perdí en la sonrisa encantadora de ese hombre, a pesar de las multiples pequeñas arrugas en su rostro.

Don Leo, un buen amigo de la familia. Amigo del Abuelo, de allá del pueblo donde vivian cuando jovenes.

-¿Lista para la lección de hoy?
Me dijo mientras se perdía en la habitación de al lado. Sus pasos sonaban huecos sobre la madera.

-Si, Don Leo.
Abrí mi mochila y coloqué en la mesa esos libros y diccionarios que él me había obsequiado cuando le comenté mi gusto por las letras.
Volvió con sus lentes grandes, parecidos a los mios.

-Perfecto, jovencita, vamos a ver... ¿Puedes leerme a Juan Rulfo?
Sin dudarlo tomé a Pedro Páramo en mis manos y me acerqué a la mesa donde el hombre estaba sentado.

"Cuando caminas, sientes que te van pisando los pasos. Oyes crujidos. Risas. Unas risas ya muy viejas, como cansadas de reir..."

-El tono de voz, jovencita.
Voz firme, con fuerza. Sabes lo que estas haciendo.

"...Luego deje de oirla. Y es que la alegria cansa. Por eso no me extraño que aquello terminara..."

-Sentimientos, mujer.
Haz como que te interesa. Interesate y expresa lo que te hace sentir.

"...-¿ya murió? ¿Y de qué?
-No supe de qué. Tal vez de tristeza. Suspiraba mucho.

..."

-Respira.
No lo hagas de prisa, mujer, con calma. Tienes todo el tiempo del mundo.

"...-¿Está usted viva, Damiana? ¡Dígame, Damiana!..."

-¿Estoy vivo, mujercita?

-Dígamelo usted, Don Leo. Van cinco años y usted aún viene por Rulfo en lugar de un Padre Nuestro.

-Eso hace menos triste la soledad, mujercita.

-Buenas noches, Don Leo. No es porque me moleste, pero espero dejar de recibir su visita un día de estos.

-Yo espero lo mismo, mujer. Buenas noches.


Quiero que me leas a Rulfo, por favor leeme el capitulo donde muere Miguel.

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